Du oder Sie?

Es fácil formular la pregunta, pero difícil contestarla. Dependería de muchos factores.

En España, en generaaaal, solemos tutear muy ” a la ligera”. Sólo prestamos más atención en el ámbito laboral y quizás en el trato con las personas mayores.

En Alemania, el tratamiento de cortesía es muy importante, por lo que las personas suelen llamarse de usted si no pertenecen a la familia o a su círculo de amistades.

Ya mencionamos en 10 cosas que tienes que saber del alemán antes de estudiarlo, que la forma de cortesía en alemán es Sie, que siempre se escribe en mayúscula y que esa misma forma sirve tanto para el singular como para el plural (hay que prestar atención al contexto).

Du oder Sie-

En alemán existen los verbos:

Duzen  (tutear)

Siezen  (“Ustear” 😉  que nooo… es broma, llamar de usted)

En caso de duda, la manera más apropiada de dirigirnos a otra persona es utilizar la forma de cortesía: Sie.

Es curioso, pero incluso las personas que se conocen de toda la vida como, por ejemplo, unos vecinos, se van a tratar de usted, e incluso lo van a acompañar de “señor o señora + apellido” (sólo utilizarán el nombre de pila (der Vorname) si les une una amistad). Si es una señora se utilizará Frau (die Frau) y si es un señor Herr (der Herr). Así un saludo entre vecinos que se tratan de usted sería por ejemplo:

  • Guten Tag, Frau Müller!  (¡Buenas tardes señora Müller!)
  • Guten Tag, Herr Hofer!  (¡Buenas tades señor Hofer!)

En el trabajo pasa algo parecido. Uno puede llevar trabajando 15 años con un compañero y seguir llamándolo de usted y por su apellido (existen casos en los que se desconoce el nombre de pila del compañero). Sólo cuando coincides con esta persona (normalmente fuera del trabajo) y te tomas un par de cafés, por poner algún ejemplo, y crees que puedas tener alguna afinidad con ella, entonces, uno se vuelve a presentar adelantando la mano y diciendo al mismo tiempo su nombre de pila, por ejemplo:

  • Übrigens! Ich bin die Laura.  (¡Por cierto!, soy (la) Laura)
  • Ich bin der Michael.  ( Soy (el) Miguel)

Presta atención al artículo que va  delante de los nombres. Toda la vida corrigiendo que no se dice ni “la Laura” ni “el Miguel”, llegas a Alemania y es  lo primero que escuchas, y encima… ¡está bien! (¡para morirse!). También tenemos la opción sin el artículo pero, claro,  ya no tiene la gracia 😉

 También puede ocurrir que nos denieguen esa petición para poder tutearnos, ya que ello conllevaría a estrechar una amistad que quizá no les convenga.

Si no estamos seguros, en vez de sacar la mano a la ligera y presentarnos con nuestro nombre de pila, podríamos hacer la pregunta correspondiente:

Sollen wir uns nicht duzen?  (¿No deberíamos tutearnos?)

Wollen wir uns duzen?  (¿Nos tuteamos?)

Kann ich “Du” zu dir sagen?  (¿Puedo tutearte?)

Con la pregunta damos opción a que la persona pueda elegir libremente lo que quiera, y no debemos molestarnos si nos dicen: “Vamos a seguir llamándonos de usted de momento y luego ya veremos” (¿te imaginas? ¡qué palo!).

Una frase así en alemán sería: Lassen Sie uns vorerst noch beim “Sie” bleiben und….

Dependiendo de la cara que nos ponga nuestro interlocutor podríamos añadir justo después de la pregunta:

Wenn Sie das nicht möchten, können wir auch gern beim “Sie” bleiben.

(Si no quiere, podemos seguir tratándonos de usted)

Hay lugares en los que existe una regla “no escrita” donde las personas se tutean. Estos lugares son los gimnasios (der Fitnessstudio) o las asociaciones (der Verein), donde la gente va a tener su momento de ocio y el ambiente es mucho más relajado (lockern, como dicen ellos).

Pues bien, imagina que de pronto ves a tu jefe o jefa en tu curso de pilates. “Hallo? ¡Y ahora qué! ¿Sigo tratándolo de usted o directamente lo tuteo como hace todo el mundo?”. Lo normal es que le sigas tratando de usted hasta que él  o ella te indique lo contrario. Ahora bien, dejará bastante claro que en el trabajo, por respeto a los demás, el tratamiento seguirá siendo el de cortesía.

Otra cosa que nos puede llamar la atención es escuchar el nombre de pila acompañado del tratamiento de cortesía, el llamado “Sie de Hamburgo“, por ejemplo:

  • Thomas, können Sie bitte mir helfen?  (Tomás , ¿podría usted ayudarme por favor?)

Ay!… Siempre nos quedará Hamburgo, ¿o era París?

¿Te habías planteado alguna vez que eso del tratamiento podía resultar tan complicado en Alemania? ¿Te ha ocurrido algo parecido?

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Tschüs! Und bis zum nächsten Mal!!!

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