La pronunciación en alemán (Teil 1): Die Aussprache

¿Es posible ser autodidacta en esto?

Pues como poder… sí que se puede, aunque la gran mayoría recurre siempre a algún centro de idiomas o a alguien que les pueda orientar, les proporcione material adecuado a su nivel, les resuelva dudas e incluso les corrija sus fallos.

Si quieres aprender por tu cuenta tendrás que practicar, practicar y practicar. Intenta imitar los sonidos que escuches correctamente y no te desanimes si las cosas no te salen a la primera, a la segunda, a la tercera, a la cuarta, a la quin… ¿sigo?

La pronunciación en alemán

Lograr una correcta pronunciación empieza por saber escuchar. ¿Por qué a los hispanohablantes, en general, nos cuesta tanto desprendernos de nuestro acento cuando hablamos alemán o cualquier otro idioma y pronunciarlo bien? Pues porque nos limitamos a reproducir aquellos sonidos que nos son familiares, los que nos suenan igual en español, y los que no, simplemente los “españolizamos”.

Que hablemos alemán con acento español no es nada malo, al contrario, hay quien lo encuentra interesante, ¿o acaso no te pasa lo mismo cuando escuchas a un italiano o a un francés hablar nuestro idioma?

Vamos a ver la diferencia entre pronunciación, acento y melodía, ya que son aspectos muy importantes que hay que tener bien claros y que trataremos por separado en distintas entradas. Pongamos un ejemplo:

Un gallego, asturiano, argentino o colombiano, hablarán español pero con distintos acentos. Si los cuatro pronuncian bien el idioma se entenderán entre ellos aunque sus acentos sean muy marcados. Lo de la melodía es diferente, depende de si terminan las frases, por ejemplo, de manera ascendente o descendente, de cómo enlacen esas frases, etc.

Para articular los sonidos alemanes se utilizan músculos diferentes de aquellos que utilizamos en español. Si no estás acostumbrado, cuando lleves un rato hablando o leyendo en voz alta en alemán, notarás cómo empieza a rozar tu garganta y te sentirás más cansado que de costumbre

La posición de la lengua varía aunque queramos pronunciar la misma letra en ambos idiomas. Hay sonidos que van a salir del fondo de nuestra garganta, vas a notar cómo vibra y, además, vas a percibir un leve cambio en tu tono de voz. Los labios se utilizan mucho más que en español, se redondean, se estiran hasta la comisura de los labios, por tanto, habrá que entrenar bien estos músculos para reproducir esos nuevos sonidos.

Hay ejercicios muy buenos para mejorar la pronunciación en alemán. Te voy a enseñar algunos de ellos que son fáciles, buenos y muy efectivos:

Método del corcho

El primero de ellos es el “archiconocido” corcho en la boca (los de las botellas de vino suelen ser los mejores para esto). El ejercicio consiste en introducir la mitad de un tapón de corcho  en la boca sujetándolo entre los dientes (la otra mitad queda fuera) e ir pronunciando palabras o frases en alemán.

Parece fácil, ¿verdad?, pero … ¿y si te digo que nuestra lengua apenas debe rozar el corcho?, ¿a que ya no lo ves tan fácil? Todo lo contrario, para nosotros es muy difícil, nuestra lengua va a topar una y otra vez con el corcho. Da un poco de “fatiguilla”, pero muy buenos resultados 😉

Prueba a decir estas palabras (entre paréntesis encontrarás la pronunciación aproximada) ¡no te olvides del corcho!:

der Wagen [váguen]  (coche, auto)

das Glas  [klas]  (vaso, copa, cristal)

die Straße  [shtráaase]  (calle, avenida)

das Taschentuch [táshentuj]  (pañuelo de bolsillo, hoy día de papel)

das Wörterbuch  [voátabuj]  (diccionario)

Método del lápiz

El segundo ejercicio consiste en colocar un lápiz entre el labio superior y la nariz. Hay que sujetarlo ahí, “poniendo morritos”, mientras intentamos decir algo en alemán. Es sorprendente cómo, si lo hacemos bien, el lápiz permanecerá ahí como si estuviese pegado. Inténtalo y luego di algo en español, ya verás cómo el lápiz cae rápidamente.

Prueba primero con “Ich heiße” y a continuación di “me llamo”. Ya me cuentas qué tal 😉

Método de las gárgaras

El siguiente ejercicio consiste en hacer gárgaras. No hay ejercicio mejor para la pronunciación de la “r” alemana.

Coge un vaso y llénalo de agua. Da un pequeño sorbo, inclina la cabeza levemente hacia arriba y comienza a hacer gárgaras. Traga el agua o deséchala y pronuncia palabras que contengan la “r” (se aproxima al sonido de la “r” francesa).

Puedes probar con las siguientes palabras (la mayoría de ellas se pronuncian tal cual):

die Rakete  [raquéte] (cohete)

Robert  [róbert]  (Roberto)

Rot   [rot]  (color rojo)

Rosa  [rósa] (color rosa)

Drei   [drai]  (número tres)

Frei  [frai]  (libre, gratis)

das Brot   [brot] (pan)

die Kraft   [kraft] (fuerza)

Prost!   [prost]  (expresión para hacer un brindis)

der Christbaum  [krístbaum] (árbol de navidad)

Método del espejo

Para este último ejercicio necesitarás un espejo. Mirándote en él controlarás mejor la posición de los labios  si tienes que redondearlos, o llevar hacia atrás la comisura de los labios enseñando los dientes, o empañarlo para pronunciar la “h”, etc. No sé si aprenderás a pronunciar mejor, pero te vas a reir un rato XD

¿Qué te han parecido los ejercicios? ¿Los conocías? ¿Estás dispuesto o dispuesta a probarlos? Anímate y ya me cuentas, me encantaría saber qué tal te ha ido. Ah! y no te olvides de compartirlo en tus redes sociales, seguro que pueden ayudar a más personas. Nos vemos pronto.

Tschüs!!

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